Creadores

La amante de Manuel Bolaño

El diseñador independiente Manuel Bolaño en el estudio de Barcelona
El diseñador independiente Manuel Bolaño en el estudio de Barcelona. Foto: Marc Gonzàlez Camps

Introvertido y soñador. Detallista y perseverante. Fiel a sus principios y a sus amistades. Manuel Bolaño es barcelonés de alma gallega y esta situación, entre dos tierras, le ha permitido desarrollar su potente maquinaria creativa. Proveniente de una familia numerosa, de pequeño, Bolaño “quería ser matemático o diseñador” y finalmente tiró por lo segundo porqué “le influyó el ganchillo que hacía su abuela y el bordado de su madre”. La familia y las raíces gallegas las lleva en el corazón y estas dos técnicas artesanales configuran el alma de sus diseños ‘Prêt-à Couture’. 

‘Revês d’un voyage’ es la colección otoño-invierno 2013-2014
‘Revês d’un voyage’ es la colección otoño-invierno 2013-2014. Foto: Marc Gonzàlez Camps

A pie de cañón desde 2008 y después de un periodo de experimentación, Manuel Bolaño ha entrado en la madurez del diseño volviéndose más racional y menos impulsivo. Ahora es el caos cuadriculado y la creatividad encauzada con un fin concreto. Por eso, sus prendas “tienen un sentido y un significado concreto”. Nada se deja al azar. Para el diseñador “todo está inventado aunque confiesa tener varias referencias inspiradoras. El repertorio es amplio: Boudicca, Martin Margiela, Alexander McQueen, John Galliano, Viktor&Rolf… En clave nacional valora a Josep Font y a su amiga, Krizia Robustella, compañera del 080 Barcelona Fashion.

Dos maniquíes con los diseños de ‘Revês d’un voyage’
Dos maniquíes con los diseños de ‘Revês d’un voyage’. Foto: Marc Gonzàlez Camps

Con múltiples proyectos de futuro -apertura de la tienda online, nuevos puntos de venta y expansión hacia el mercado asiático-, Manuel sigue “sin sentirse aferrado a ningún sitio” y mantiene el showroom de Barcelona como centro de operaciones. Hoy por hoy “solo se casaría con la vida”. ¿Y la moda? “Sería una amante, pero no pasajera porqué, a pesar de las dificultades, seguramente volvería a sus brazos”. Mientras ‘la vida’ no se entere…

El pequeño museo inspirador de Manuel Bolaño
El pequeño museo inspirador de Manuel Bolaño. Foto: Marc Gonzàlez Camps

Bodegón Bolaño: taxidermia y maniquíes

El imaginario de Manuel Bolaño no conoce límites y en sel estudio de Barcelona atesora un pequeño templo de obras inspiradoras. El diseñador se declara fan de Alaska, del artista japonés Aida Makoto, de la fantasía de ‘El Mago de Oz’ y de las ilustraciones de Miguel Leal y Conrad Roset. Entre varios objetos de reminiscencias asiáticas –chinas e hindúes- llama la atención la atracción irracional de Bolaño por la taxidermia: pájaros disecados, cuernos de toro, huesos de camello y el cráneo de Dumbo, su gato. Una obsesión creativa más que enmarca con aromas de bosque o de catedral, dos de los perfumes que guarda en antiguos frascos.

Detalle de la entrevista
Detalle de la entrevista. Foto: Marc Gonzàlez Camps

En el showroom de Bolaño “el entorno de trabajo es siempre blanco inmaculado” con algunas imágenes de vírgenes y rosarios en los pomos de las puertas para alejar el mal fario –una tradición que seguía su abuela-. En la vitrina principal, al lado de su mesa de trabajo, exhibe como trofeos su colección de Barbies, herencia de sus primas. No sabe cuántas tiene –más de cincuenta- pero si posee una original de 1961 y otra valorada en más de 500 euros. No las viste ni las desviste, tampoco les hacer ropa porqué “no le gustaría estropear sus trajes originales”. ¡Sacrilegio! Mirando las maniquís, Manuel Bolaño me confiesa un secreto de pasarela. “En mis desfiles tienen que trabajar conmigo Laura McCone y Carla Crombie”. Dos modelos que aprecia y les dedica los mejores looks. “Si no están ellas no desfilo, soy así de tajante”.

Colección de Barbies, herencia de las primas de Manuel Bolaño
Colección de Barbies, herencia de las primas de Manuel Bolaño. Foto: Marc Gonzàlez Camps

Muchas son las que presumen con orgullo de tener un Bolaño en casa -hasta la mismísima Lady Gaga le encargó un vestido- pero al diseñador le queda pendiente una famosa para vestir: Helena Bonham Carter. “Me gustaría que asistiera a la presentación de una colección con un diseño mío”. Evidentemente no estaría en el front row, “sino escondida entre la multitud, esperando a ser descubierta”. Un sueño más de este diseñador de naturaleza bittersweet.

Manuel Bolaño con dos modelos de su colección de Barbies. La que sostengo es una original del 61.
Manuel Bolaño con dos modelos de su colección de Barbies. La que sostengo es una original del 61. Foto: Marc Gonzàlez Camps

Agradecimientos:

Agencia: Concept Agency

Periodista de moda y tendencias. Desnudo al que viste.

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