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Andres Gallardo, la jungla de porcelana

Marina Casal y Andres Gallardo forman el binomio perfecto en una marca de joyería que esculpe delicias de porcelana
Marina Casal y Andres Gallardo forman el binomio perfecto en una marca de joyería que esculpe delicias de porcelana. Foto: Marc Gonzàlez Camps

Articulo inspirado en la canción “Safari Disco Club“, de Yelle

Una pantera acecha sigilosamente su presa. Escondida detrás de la vegetación espera un segundo de distracción para desgarrar sin piedad el blando cuello de la víctima. ¡Zas! Un momento salvaje, efímero y frágil. En esta historia ficticia se oculta la esencia de Andres Gallardo, una singular marca de joyería que labra pequeños caprichos de porcelana.

Sentidos agudizados con mentes resolutivas. Andrés Gallardo y Marina Canal forman un binomio excepcional. Son dos cazadores curtidos en el sector, que rastrean las piezas de cerámica más valiosas en mercadillos y luego, mediante un proceso de destrucción-construcción les dan una nueva vida adaptada a las demandas de un sector ávido de novedad y transgresión. ¡Una apología al reciclaje! Actualmente, la fórmula de Andres Gallardo está en proceso de internacionalización y cada vez son más, los cuellos, muñecas y dedos que exhiben -sin pudor- los trofeos de porcelana de la marca. Entre ellos la mismísima Lana del Rey que sucumbió a su poder de atracción. Andrés y Marina quitan hierro a la avalancha mediática, lo suyo es el trabajo “sin prisa pero sin pausa”.

Entrevisto a Andres Gallardo en la tienda de Helena Rohner en Barcelona. Espacio en el que colabora de nuevo para presentar su colección Jungle Bloom y la inédita Bird Day Party.

Muestra de la colección inédita 'Bird Day Party' en la tienda de Helena Rohner
Muestra de la colección inédita ‘Bird Day Party’ en la tienda de Helena Rohner. Foto: Marc Gonzàlez Camps

 ‘Once Upon a Time’… ¿cuál es el inicio de la historia de Andres Gallardo?

La idea surgió hace casi dos años, en un mercadillo de Berlín cuando nos topamos con una serie de piezas antiguas de porcelana. Desde siempre que tengo una fascinación muy fuerte por este material y pensé que podría funcionar utilizar las figuritas en accesorios como collares.

Cuéntame que encontraste…

Cabezas rotas, manos de muñecas antiguas, gatos… ¡Un caos! Piezas únicas y sueltas un poco grotescas…

¡Puro fetichismo!

Si, bastante. Me gusta ese punto siniestro de la porcelana, me llama mucho la atención

Decidiste dedicarte al diseño de joyería sin estar especializado. ¡Bravo!

Tenía 11 años de experiencia en el sector moda después de varios trabajos en Juan Duyos, Bimba y Lola y otras marcas… A parte de eso, siempre hacía creaciones paralelas como hobby. Con esta idea empecé a investigar cómo tratar la porcelana para convertirla en piezas de joyería porqué no tenía ni idea de cómo hacerlo. En este proceso también se incorporó Marina Casal, socia y amiga de anteriores trabajos. Le propuse trabajar en equipo y creamos juntos este negocio.

Andres Gallardo interactua con la flora y la fauna con pequeñas obras de arte de porcelana
Andres Gallardo interactua con la flora y la fauna con pequeñas obras de arte de porcelana. Foto: Marc Gonzàlez Camps

Un hobby convertido en un negocio internacional. ¡Un proyecto catapultado al éxito!

Empezamos a hacer lo que nos gustaba, lo que nos apetecía. Ni siquiera pensábamos en vender y al principio nos compraban nuestros amigos. Lo que pasa es que a veces estás en el sitio adecuado con la persona adecuada y tienes muchos satélites que giran alrededor: amigos y compañeros de la profesión que te ayudan. Al cabo de unos meses se disparó y en poco tiempo fue una locura. ¡Es una locura!

¿Os da la sensación de estar en el top?

Si, la verdad es que ha ido todo muy rápido sobretodo en los medios de comunicación españoles. En el extranjero ahora nos empiezan a conocer.  De todas formas intentamos ir muy tranquilitos ya que nos da un poco de miedo la idea de cansar y aburrir. Por eso queremos tomarnos el éxito con calma y seguir evolucionando hacía nuevos conceptos y haciendo nuevas piezas que gusten. Queremos seguir impresionando. Así que… poquito a poco.

Que Lana del Rey sea embajadora eventual de la marca, ayuda…

Por supuesto, no hay que obviarlo y ha ayudado mucho en la difusión. Es evidente que nos sentimos muy ilusionados cuando Lana del Rey escogió llevar en portada de una revista –S moda de El País– nuestro collar del águila azul. Era la única prenda que lucía ¡y fue un halago! Aún así no le damos más importancia porque somos conscientes que nuestro público mayoritario es anónimo y es ahí donde queremos ir. Nos sentimos más identificados cuando vemos una señora de 60 años, un chico o una jovencita con un Andres Gallardo en el cuello.

¿Os sentís afortunados?

Totalmente.

Un collar parecido a este lucía Lana del Rey en la portada de una revista
Un collar parecido a este lucía Lana del Rey en la portada de una revista. Foto: Marc Gonzàlez Camps

Convertir la porcelana en un material de lujo. ¿Vuestra principal clave del éxito?

La clave es que lo que hemos hecho tiene un punto de novedad –casi- inexistente en joyería. Coges una figura de porcelana la rompes y de ahí sacas un collar. Aunque lo más importante es ser fiel a lo que te gusta, a tus ideas y seguir en la misma dirección. Tenerlo muy y muy claro. Es importante no dejarse llevar por las modas y pensar muy buen lo que quieres hacer para que luego se identifique contigo.

Ser auténtico, en definitiva…

 Supongo –sonríe-. Que en lo que hagas seas bueno, te identifique y que guste.

Aún así, hay el riesgo del plagio como hizo por ejemplo, la diseñadora Ana Locking en la última pasarela Mercedes-Benz Fashion Week

Que te copien o se inspiren en la marca es bueno. Eso quiere decir que lo que haces es transgresor y se le ve un futuro. De todas maneras no le damos mucha importancia. Lo que pasó ya está olvidado y no nos enfadamos. Todos hemos tenido referencias y nos hemos inspirado en varias propuestas de diseñadores. Aún así, es importante saber cómo encauzar cada influencia para evitar copiarla tal cual.

Un collar de la colección Jungle Bloom. Naif con un punto salvaje.
Un collar de la colección Jungle Bloom. Naif con un punto salvaje. Foto: Marc Gonzàlez Camps

¿Con qué marca o diseñador os gustaría colaborar?

¡Con muchos! Somos super fans de Comme des Garçons, de Delfina Deletrez… Tiene un punto surrealista flipante y pertenece al linaje de los Fendi, un gran referente para nosotros.

¿Y con Lladró?

Desde el principio lo pensamos… sería como un sueño. Nos vemos muy capaces de coger esa estética, su estilo particular y llevarlo a nuestro terreno. ¡Tiene ese punto kitsh que tanto nos gusta!

Maria Almenar entrevista a Andrés Gallardo y Marina Canal en la tienda de Helena Rohner de Barcelona
Maria Almenar entrevista a Andrés Gallardo y Marina Canal en la tienda de Helena Rohner de Barcelona. Foto: Marc Gonzàlez Camps

¿Cuál es vuestra relación con la porcelana?

Es una relación de amor. Siempre nos han gustado las antigüedades y en especial porqué en general imitan varios elementos de la naturaleza a través de figuras animales. ¡Nos llama mucho la atención, desde siempre!

¿Qué os transmite este material?

Es un material de calidad, muy noble y puro. Es como nuestro oro, un material de lujo.

… y frágil y quizás ¿efímera?

Si, es fácil que se rompa a trozos. Las pasamos canutas cada vez que tenemos que agujerear la pieza. Es un material delicado y una vez roto se transforma.

Panorámica dels joyas de Andres Gallardo en la tienda Helena Rohner de Barcelona.
Panorámica dels joyas de Andres Gallardo en la tienda Helena Rohner de Barcelona. Foto: Marc Gonzàlez Camps

En todas vuestras colecciones siempre hay una interacción entre fauna y flora. ¿Un diálogo animado?

Desde niño siempre me ha atraído el mundo de la selva: vegetación exuberante, animales salvajes… También la interacción entre ellos como animales humanizados que cuentan historias a través de sus vivencias y relaciones. Se enamoran, se matan a mordiscos, se necesitan… Creamos una historia diferente en cada pieza de manera que haya algo de comedia y drama. Naif en su esencia pero… con un punto salvaje.

Vaya, como una obra teatral expuesta en el cuello.

Me gusta. Es una manera singular de verlo…

Por cierto, en vuestros cuellos no veo ni elefantes, ni flores ni panteras…

¡Cierto! Yo llego un collar de la marca Dorigato, una amiga nuestra. Marina no se acuerda de la marca del suyo. ¿Quizás una firma francesa?

¡En casa del herrero, cuchillo de palo!

 

Periodista de moda y tendencias. Desnudo al que viste.

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